jueves, 31 de agosto de 2017

Sé que decir "¿Hola, cómo estás?" es un mero acto de buenas costumbres y cortesía con el prójimo, ya que la mayoría de las veces lo que viene después del "Hola" es algo que en realidad no nos interesa en lo absoluto. Es la forma más barata de iniciar una conversación, es la pregunta más vacía y carente de empatía que se ha desarrollado casi por inercia en las sociedades alrededor del mundo para llenar algo que de otra forma sería un vacío que dejaría, para la mayoría, un silencio incómodo entre dos personas.
¿Por qué obligar a una persona a hacer una declaración con respecto a su bienestar? ¿A qué aspecto de éste va dirigida la pregunta?
Por ello, sean unos rebeldes y cada vez que les pregunten "¿Hola, cómo estás?" respondan cualquier cosa, menos "bien". Por que a fin de cuentas, ¿qué es estar bien?
La vida es igual que una forma de onda, que sube y baja, que tiene un principio y un final. Nuestras vidas no son más que eso, un breve grito en la oscuridad, proyectado en un visualizador espectral en cámara lenta. Una serie de altos y bajos en la que hay tantos altos como bajos.
Entonces no es de extrañar que la mitad del tiempo no nos sintamos bien por algo, ¿por qué sentirse obligado a decir que se está bien cuando la mitad del tiempo no es así?

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