... y mientras hablas cono ese hijo de puta que me arrebató todo lo que alguna vez podría haber llegado a creer que habíamos forjado juntos, sigo derramando lágrimas sobre el teclado, llorando por algo que en realidad nunca tuve.
Sigo escribiendo mierda que a nadie le interesa leer mas que a mi.
Sigo pensando si el dolor algún día se irá lejos y me dejará respirar.
Al menos, tengo un recordatorio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario