Palabras en estado sólido.
Sin sentimiento.
Sin corazón.
Sin alma.
Sin vida.
Palabras que atraviesan mis manos, caen al piso y se pudren delante de mis ojos.
Palabras que luchan contra la percepción por encajar de alguna forma.
¿Realmente quiero saber si lo que siento fluye en ambos sentidos?
¿Realmente es necesario seguir haciéndome esa pregunta?
Es probable que tenga la respuesta en mis manos.
Debería dejar de hacerme la misma pregunta.
Una y otra vez, la misma pregunta.
Si estas palabras en estado sólido.
Estas palabras que caen...
Tendrán algún sentido.
Palabras sin sentido.
Sin corazón.
Sin alma.
Sin vida.
Vacías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario